Pero si quieres, te invito al viaje, ese que tanto nos gusta soñar, iluminaré el camino con tu luz. Y las palabras, que sólo son palabras, que se trasforman en algo imposible. Quizás solo entendamos la vida cuando no busquemos explicaciones, entonces todo queda claro. Observaremos las cosas más simples, pues puede que sean las más extraordinarias. El secreto está, en no tener miedo a equivocarnos.
Sentir esa soledad de saber que no puedo volver allí, de donde nunca me he marchado, en aquel lugar del mundo que nadie ha visto, que solo tú y yo hemos vivido. Y pensar en que habría ocurrido si nuestros caminos no se hubieran cruzado, y ahora, lo único que quiero, es sonreír sin motivo alguno, disfrutar del mundo contigo. Te invito a este viaje, en el que el destino, se llama paraíso.

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